Pistolas - Pistoletes / Arcabucillos - Arcabucejos, y su uso en caballería [1540 - 1560]


Los Italianos y Alemanes salieron a la hora que les fue señalado y por su guia fue delante Homar, capitan de vna vanda de cauallos para lleuar los hasta tierra del rey sin que nadie les hiziese daño, y asi no les fue quitada cosa ninguna saluo vnos pistoletes, que son vnos arcabuzes pequeños, a quién los Alemanes de a cauallo traen demas de sus lanças colgados de los arzones delas sillas como arma acommodada y mortal. Cudiciaron mucho los Turcos aquellos pistoletes, porque era inuencion nueua y marauillosa, conuiene a saber, que vnos arcabuzes pequeños diparauan prestamente la pelota sin mencha de fuego hiriendo con el martillejo vn pedernal, y haziendo con sus centellas que la poluora tomasse fuego.
De como los Turcos aseguraron el camino a los nuestros hasta llegar a tierras del rey don Fernando, tras la toma de Alba Regia [Székesfehérvár] por los otomanos en septiembre de 1543. 
Historia general de todas las cosas succedidas en el mundo en estos 50 años de nuestrotiempo. Libro XLIII. Capítulo XV. Paolo Giovio [1]

De la cita precedente puede entenderse que el arma era una novedad para los turcos, pero también, que lo era para el propio Jovio o al menos, para su público potencia, pues tal nivel de descripción se hace innecesario cuando, habla, por ejemplo, de arcabuces, y también, puestos a ser descriptivos, podía haber relatado como eran las llaves de mecha, pero, evidentemente, lo consideró innecesario.

Vemos también, que la caballería alemana llevaba esos pistoletes colgados del arzón, "además de sus lanzas", por lo que - en este ejemplo de 1543; aunque las tropas alemanas estarían en Hungría desde 1542 - el arma de fuego era un arma complementaria, no un arma principal. Estos soldados de caballo alemanes eran lanzas, no "zwarte ruiters" que combatían con pistola. Colgar armas del arzón no era una novedad, del arzón se venían colgando martillos de armas, mazas, estoques, hachetas, espadas, cimitarras, cuchillos y cualquier arma que conviniera llevar sobre el caballo.

El hecho es que las armas con llaves de rueda no eran, ni mucho menos, una novedad en 1543, pero el caso es que va a ser en esta década, la de 1540, cuando la caballería alemana va a comenzar a usar masivamente la pistola o arcabucillo de arzón, en sus combates. En algún momento de la década de 1530, las armas se acortan y es posible manejar el arcabucillo con una sola mano, gobernando la otra las riendas. Es entonces cuando es posible dar cargas de caballería con disparos de armas de fuego.

Anteriormente, habíamos tenido arcabuceros a caballo, escopeteros a caballo, espingarderos a caballo y claro, ballesteros a caballo, pero no se esperaba de ellos sino que se desplazasen rápido a donde se les necesitaba, y allí, montados o desmontados, pero normalmente parados, usar sus armas, arcabuces, escopetas o espingardas. Ni siquiera se podía esperar de ellos que disparasen al paso, mucho menos al trote o al galope, entre otras cosas, porque la cazoleta carecía de cobija - cubrecazoleta, y el polvorín que debía prenderse aún con mecha, se caería imposibilitando el disparo. En las pistolas de rueda, la cubrecazoleta se liberaba con un muelle y el polvorín quedaban en la cazoleta alojado sin exponerse hasta el momento del disparo.

Carlos V había traído de Alemania al maestro arcabucero Simón Marcuarte "el viejo" - Markwart - también conocido como Simón de Hoces, por ser dos hoces la marca que dejaba grabada en los cañones de las armas que labraba, y en 1530, el armero se hallaba produciendo algunas piezas con llave de rueda que aún se conservan en la Real Armería:

Ocho piezas con llave de rueda de la armería personal de Carlos V, dibujadas en el Inventario iluminado, y descritas someramente en la Relación de Valladolid de 1545. Vemos cuatro arcabuces de arzón, con sus fundas y cuatro arcabucejos, uno de ellos, el marcado con la letra D - se ha abatido la imagen para que se vea mejor - con cañón doble. Con la letra A, un arcabucillo de 1537, con la inscripción VIVE BORGOUGNE, calibre 12mm y largo 495. Las figuras B y C son piezas de 1530 y 1531 respectivamente. La D es, como se ve, un arcabucejo de dos cañones.

Detalle de lámina del Catálogo de la Real Armería de 1898. La pieza superior es un arcabucillo de arzón del emperador Carlos V, de 1531, calibre 13 mm y largo 787mm. La segunda pieza tiene igual calibre, y está también fabricada en 1531 y parece que no tiene mira. La tercera pieza tiene dos cañones convergente, se supone que es de mediados del s.XVI y tiene una longitud de 715mm. No parecen armas fáciles de manejar con una sola mano, pero habrá pistolas de caballería aún más largas avanzado el siglo.


Cálibre 14mm, largo 490. El cañón lleva grabada la fecha de 1534, mientras que la coz, cilíndrica y recta, lleva la fecha de 1533. También del catálogo de 1898. Esta pieza no cabe duda que estaba pensada para ser usada con una sola mano. 


En todo caso, aunque se fabricasen arcabucejos de rueda para llevar en el arzón de la silla en el Madrid de 1530, no fue hasta la década de 1540 cuando los soldados españoles se van a enfrentar a soldados de caballería armados con este tipo de armas.


Grabado de Erhard Schoen de 1535. Se puede apreciar claramente un arcabucejo - arcabucillo de arzón colgando de la silla del caballero que va en primer término; por su espalda asoma una espada del tipo que llevan los dos infantes alabarderos. De los soldados de a caballo que le siguen, el de la izquierda lleva lanza y estoque, pero de su arzón no cuelga ningún arma de fuego.

Ampliando la imagen precedente podemos ver mejor el arcabucejo de arzón de este caballero alemán de 1535.
Del arzón de la silla de montar se podían llevar colgando martillos de armas - como en el detalle de la derecha - o, como en el de la izquierda. una argolla para poder colgar de él lo que se quisiera. 
Bracamarte o terciado de arzón  + Daga [por comparar tamaños] también del inventario iluminado.
Mazas de armas del inventario iluminado.


Herreruelos - Ferreruoli - Schwartze reuter  - Zwarte ruiter - Noirs harnais

Para los europeos no alemanes - franceses, españoles, italianos, ingleses - la visión de estos nuevos soldados de caballería en acción fue todo un descubrimiento [2].

Enrique VIII contactaba en 1544 con varios capitanes alemanes para reunir un grupo de mercenarios en su campaña para tomar Boulogne. Entre ellos, un Lightmaker que había de aportar 500 "swart ruters". También el conde de Buren había firmado un contrato con el rey de Inglaterra para servirle con infantería y caballería. Cuando el 6 de junio se tomó muestra en Grave a los 204 de los 500 caballos que traía el conde, resultó que unos 50 venían armados con "short hand guns and boar spears" - escopetas cortas y lanzas para jabalíes - cuando el rey esperaba que fueran todos lanzas.

A los españoles que iban a luchar en las guerras de Esmalcalda - 1546/1547 - todavía les llamaba fuertemente la atención estos soldados:

enbiauan ciertos cauallos, que erreruelos comunmente entre nosotros se llaman, que modernamente con nueua usanza pelean: traen arcabucejos de pedernal muy pequeños, con que hazer el primer golpe en la escaramuza después si no tienen tiempo de boluer a cargar, hallanse armados con arneses y venablos, y para si les faltaren los venablos, les penden de los arçones martillos con agudas puntas á manera de hachas darmas; no traen almetes, ni celadas Borgonoñas, sino casi como de infantes, que les dexan los rostros descubiertos, cada vna con tres crestas. Unos los llaman arneses negros, por ser negras las armas, que traen, otros Gueldreses, o por auerlo sido ellos los primeros, o por auerse visto en la jornada, que pocos dias a el Emperador ganó contra el duque dellos, primeramente esta inuención : mas vsadamente se dizen Herreruelos, o por los martillos con que pelean , o por el color, que no parece si no que traen siempre los rostros tintos con carbón, tan rayados andan de suciedad, no se si lo causa el sudor y el poluo, si andar las manos sucias del valago quemado, o otras cosas, con que dan á las negras armas color. 
Diálogos de la vida del soldado de Diego Núñez Alba. 1552

Pedro de Salazar publicaba algunos años antes, pero su testimonio, aunque más temprano, no aporta tanta información como la del soldado Diego Núñez Alba, que como Luis de Ávila y Zúñiga, estuvo en la guerra, y narró lo que vio y dio a la imprenta su obra en 1552. Pero también, como vemos, habla un poco de oídas, diciendo que los llaman "Gueldreses" bien por ser de aquellas partes - ducado de Gueldres - o bien porque se emplearon allí por primera vez, en el conflicto que en 1543 enfrentó al duque de Gueldres, Cleves y Juliers con el Emperador, que acabó con la derrota de éste. 

Tenemos una cita de Jovio, que narra precisamente una escena de aquella guerra en el país de Gueldres:

saliendo de repente cauallos Cleueses de vnos montes, pelearon con pistoletes (segun suelen los Alemanes ) y rompieron la vanda imperial con gran daño, y mataron al capitan Vberto cauallero Mantuano, y a Marco Buluano Albanes de fama illustre, y prendieron a Juan Chuchiero antiguo capitan de Griegos.
De como el Emperador juntó un poderoso ejército y cercó a Dura [en el año de 1543] [3]

El propio Emperador tenía contratados caballos cleveses [clevoys] aunque un porcentaje de ellos eran lanzas con caballos sin bardar y no eran todos "hacquebuttyers".

Como ya se tenía una experiencia previa de combate con estas tropas, Giambattista Castaldo, maestro de campo general imperial en 1546, recomendaba que se escogieran 400 arcabuceros con caballos de la infantería española, para combatir a pie y a caballo, para oponerse a los pistoletes alemanes:

Paresçeme ia muy nesçesario y muy a proposito que se procure que [de] la infanteria Española de la vieja se escojan hasta 400 arcabuçeros con cavallos, para que quando sea menester aconpañen nuestra cavalleria para reprimir la furia de los pistoletes, con que los enemigos pelean en Alemania. y estos arcabuçeros pelearan a cavallo y a pie, quando fuere menester, de la manera que en las ocasiones se ordenare para ganar y sustentar un paso ; y puede se les asegurar que sienpre que se les mate el cavallo, se le pagara V. Mgd. para los Ytalianos sera buen cavo Nicolo Seco y para los Spañoles el capitan Aldana. [4]

El grabado [de 1550] representando un combate entre las tropas imperiales - atrincheradas frente a Ingolstadt - y las de la liga de Esmalcalda - a la derecha - es bastante esquemático, pero se pueden ver a varios soldados de caballería disparando sus armas - la nube de humo de la pólvora quemada saliendo al frente - así como algún soldado armado con lanza. Edición latina del comentario de la guerra de Alemania de Luis de Ávila y Zúñiga Commentariorum de bello Germanico e Carolo V Caesare maximo gesto, libri duo de la Biblioteca Històrica de la Universitat de València.  
Batalla de Mühlberg - con los españoles a nado cruzando el Elba con los espadas en la boca - según grabado del libro referenciado en la imagen anterior. Bandas de lanzas que disparan armas de fuego. 

Este modo de combatir con armas de fuego generaba cierta aprensión:

como se retiraua un Aleman hizo de señas con la mano un Italiano de los del Príncipe que aguardasen y rompiesen sendas lanças, y adelantose de su esquadron. El Italiano le hizo rostro y las lanças baxas arremetieron, y antes de llegar a encontrarse, el Aleman arrojo la lança y apretó la llaue a un arcabuz que lleuaua deuaxo del braço  y dio la pelota por los pechos al Italiano  y lo derribó del cauallo muerto. Fue cosa fea y gran traicion y maldad quitarle la vida con semejante cautela, no se atreuiendo a combatir con armas. 
Historia de la guerra de Alemania, por Pedro de Salazar. 1548

E incluso se consideraban los arcabucillos de los alemanes - que llevaban dos o tres piezas para el combate - como armas más propias de asesinos de caminos que de hombres de guerra [5]:

de soldati a cauallo e la mazza ferrata, lo stocca ouer la spada, ò coltellaccio; molti Italiani, Francesi,e Spagnuoli usano uno archibugio, o tutti i Tedeschi portano due, e tre archibugietti, de quali non uoglio hauer fatta mentione, per esser arme piu da assassini di strada, che da buonini di guerra.
[1557] Il Capitano generale di M. Girolamo Garimberto, nuouamente mandato in luce ..

Pero se apreció que era un arma eficiente, como así lo relataba un testigo veneciano en septiembre de 1546, quien decía que traían los caballos ligeros alemanes tres arcabuces pequeños de rueda, uno en el arzón, el segundo detrás de la silla y un tercero en la bota, y disparando uno, metían mano al siguiente, y muchas veces, huyendo, tiraban sobre la espalda y mataban al que les venía detrás.

Y de hecho no sólo lo usaban hombres ruines, salteadores de caminos, sino caballeros principales, como el duque de Saboya, que en 1555 mató "col suo arcobugietto" a un jefe de "ferraruoli", que le había apuntado con su arma, tras enfrentarse a él por robos de vituallas.

El propio Luis de Ávila y Zúñiga, comendador mayor de la orden de Alcántara, combatiente en las guerras de la liga de Esmalcalda, que en su Comentario de la guerra de Alemaña hecha de Carlo V en el año de 1546 y 1547 describe, con menor detalle que Alba los herreruelos alemanes [6] en una escaramuza de caballería en la que también participaba junto al duque Octavio Farnese - yerno del Emperador - se apeó del caballo y disparó un arcabuz grande que llevaba [7] contra unos alemanes, y así lo hicieron también otros caballeros que iban con él que llevaban arcabuces, y luego tomó su lanza jineta y cargó contra los alemanes. Esta escena nos demuestra que también las lanzas españolas podían mejorarse con el uso de armas de fuego [8] si bien queda claro que no era el arma principal que usaban.

En 1557, otro embajador veneciano dirá que los ferraiuoli llevaban no tres, sino cuatro o cinco archibusetti, delante, detrás de la silla, en la cintura y en las botas, amén de una spada lunga i larga en punta - o sea, un estoque, como el del grabado de Schoen - y que la caballería de Cleves era la que mejor reputación tenía en Alemania.

En 1566, otro embajador veneciano contaba que el Emperador Maximiliano II había reunido un imponente ejército para enfrentarse al turco, y contaba con 22000 caballos "armados a la sajona con sus arcabucejos [archibusetti]" y que, puesto que cada uno llevaba 4 o 5 armas, entre todos podían realizar, sin tener que parar a recargar, 100.000 disparos. No se había visto jamás tal reunión de caballería así armada, ni en tiempos del Emperador Carlos y el rey Francisco de Francia, ni en la de sus herederos Felipe y Enrique.

Vemos que en poco más de 20 años, los jinetes negros habían pasado a ser legión.

Con el tiempo, el arma se acabaría aceptando, e incluso habría tratadistas como Bernardin Rocca [1568], que recomendaban a los infantes que fueran a los asaltos armados con espada y rodela y que llevasen "schioppi piccioli alla coreggia" disparandolos cuando fuera menester, sobretodo frente a piqueros y a pocos pasos de ellos.

Ya en 1543 unos infantes imperiales intentaron, mediante estratagema, tomar la puerta de Turín. Iban armados, según Cereceda, de "escopetas de pedernal" y según el coronel Cesare Maggi, de "archihugetti à ruota".

Los "noirs harnais" o "schwartze reuter" [9] o simplemente "reitres", no solo se hicieron un hueco en los campos de batalla, sino que darían, con el tiempo, un modelo a seguir por todas las naciones de Europa occidental, siendo conocidos en España como corazas.

Apretadísimo escuadrón de "Schwartze reuter", según se puede leer al pie del grabado de Hogenberg, en batalla en los Países Bajos, bajo el mando del duque Casimiro, de 21 de agosto de 1578. 

En la parte central de esta obra de Sebastiaan Vrancx sobre el asedio de Ostende - pintada entre 1601 y 1615 - vemos los tres tipos de soldados más comunes. A la derecha, a pie, un mosquetero junto a un coselete. A la izquierda, un arcabucero a caballo, a su lando, una lanza, en la parte central, un coraza. Notese la longitud de las dos pistolas que el soldado lleva al arzón, la diestra asomando tras el pecho del caballo. Llegan casi a la altura de los estribos. 

Véase también

Herreruelo, soldado de caballería
Modo de cargar la caballería con armas de fuego 



Notas 

[1] En la edición latina, la escrita originalmente por Jovio, se puede leer "per machinae parvae rotulam, percusso pyriti lapide, ignem repente conciperent & celerrime displo derentur". Una pistola de rueda. La primera edición española es de 1562, se puede consultar en la Biblioteca Digital Hispánica la impresión hecha en Valencia y en Google libro la de Salamanca, que es la que aquí sigo. Libro 43, cap15, fol 388

En la edición de Valencia [Capítulo 44, folio 232] habla de arcabuces pequeños que   "sin cuerda encendida, quando les placia por una rueda de una pequeña machina, sacudiendo un pedernal subito, tomaua y encendía fuego y prestamente se disparaban".
Parece que esta traducción es más fiel a la latina, pero creo que el uso de la voz "pistolete", que emplea el tradcutor Gaspar de Baeza - quizá moderna para Jovio, que escribía después del año 1544 - es más explícita.
La traducción francesa, de 1555, habla de "petites haquebutes" [f.814]

Jovio era un hombre curioso, que estaba siempre atento a los movimientos de guerras de Italia y de otras partes y a todas las novedades en esta materia. En esta campaña húngara que arrancó en 1542, de la que extraemos el dato de los pistoletes, participaba Alessandro Vitelli a cargo de 3000 italianos. Jovio pudo recoger la anécdota de él o de uno de sus hombres tras su regreso a Roma.

[2] Es muy difícil creer que de golpe y porrazo, en 1543, aparecieran estos soldados de caballería, pero de la misma manera que los mosqueteros españoles se dieron a conocer al mundo a partir de 1567, cuando los cuatro tercios españoles al mando del duque de Alba hicieron su entrada en los Países Bajos, con 15 mosquetes por compañía, y el uso del mosquete se había ensayado durante años - al menos - en tierras de Berbería, estos jinetes negros obtendrían su fama en estos años.
También ha de decirse, que este que escribe está aprendiendo la lengua alemana, y de momento, he de admitir que las fuentes que manejo no son suficientes para completar un retrato exhaustivo de esta época.

[3] Düren, hoy en Renania-Westphalia, pertenecía al Ducado de Cleves y fue tomada el 24 de agosto de 1543. La acción que describe Jovio se puede fecha poco antes. El ejército imperial partió de Bona [Bonn] el 20 de agosto, a dónde había llegado el 16. Estas tropas de caballería atacadas podían ser una avanzadilla del ejército.

El capitán Chuchiero, en una relación española aparece nombrado como Chucharro, capitán de cauallos ligeros albanenses.

[4] El capitán Aldana de 1546 - que estuvo en la batalla de Mühlberg en 1547 - debe ser el mismo capitán Bernardino de Aldana que fue preso en las cercanías de Düren en agosto de 1543, y que fue liberado tras la paz con el duque de Gueldres. Así pues, se ponía un veterano conocedor de las tácticas de los alemanes para dirigir a estos infantes que debían montarse para combatir.

Vemos también cual era uno de los principales cometidos de los arcabuceros, según la breve nota de Castaldo: tomar y sustentar un paso, combatiendo a pie y a caballo.

[5] El 17 de febrero de 1522 en Ferrara se prohibía que se llevasen armas con llave de rueda: "scoppietti a pietra od a fuoco morto" - escopetas de piedra o de fuego muerto, que no llevaban una mecha o fuego vivo.
En la ordenanza - publicada en  Documenti inediti per la storia delle armi da fuoco italiane - quedaba claro que era una reiteración de una prohibición anterior, que los paisanos se saltaban con la excusa de las alteraciones producidas por la guerra. También se prohibía - por motivos de seguridad pública - caminar por la noche sin luz o linterna y llevar armas de guerra.

Había armas con llave de rueda desde 1505, y el Emperador Maximiliano había intentado prohibir su uso y fábrica.

Modelo de llave de rueda, según el códice de Martin Löffelholtz [1505] 

En España fueron numerosísimas y reiteradas las prohibiciones de este tipo de armas, pero de las que tengo noticia son de la segunda mitad del XVI y no tienen tanto valor histórico como la precedente.

[6][La escaramuza] Comiénzanla siempre con sus caballos ligeros, que son los caballos negros que ellos llaman , los cuales toman el nombre de las armas que traen, que son unos arneses negros y mangas de malla , murriones cubiertos, escopetas de dos palmos y unos venablos, de lo cual todo se aprovechan muy diferentemente ; y cuando su gente de á pié con la escaramuza tiene alguna necesidad, sábenla bien favorecer. 

[7] Sería un arcabuz como uno de los cuatro primeros que aparecen reflejados en la primera ilustración del artículo.

[8] El propio Emperador, en la campaña tunecina de 1535, se hacía servir por varios pajes que le llevaban las armas, entre ellos, uno le llevaba un arcabuz. Véase la crónica de Prudencio de Sandoval.

[9] cavalleria alemana de herreruelos, que en su lengua se llaman svverteruyters, que quiere decir caballos negros, traen petos y espaldares y celadas negros algunos dellos, y dos pistoletes colgados al arçon de la silla con que pelean, que son arcabuces pequeños.
Comentarios de lo sucedido en las guerras de los Payses Baxos por Bernardino de Mendoza [1592]



Apéndice

Relación de Alvise Mocenigo sobre la caballería alemana tras su misión diplomática ante el Emperador Carlos V. 1548

Mocenigo, que fue testimonio de las guerras de la Liga de Smalcalda - que el denomina guerra de Suabia de 1546 y guerra de Sajonia de 1547 - aporta una relación muy completa sobre la calidad de las tropas alemanas. Sobre los hombres de armas - conocidos por todos - dedica dos líneas - sobre los cabalos ligeros, a los que él denomina "Archibusetti" dedica dos folios. Los títulos de los párrafos los he añadido yo para facilitar su consulta.

Estos soldados llevaban de uno a tres arcabuces pequeños de rueda, que se disparaban sin fuego - esto es, sin mecha - y una "lanzetta", de un paso y medio de largo, que llevan en una funda colgada del arzón con el hierro metido dentro.
El embajador veneciano que le precedía, Navagero, decía que llevaban, bajo el brazo, uno "spiedo da porci", a "boar spear" según la edición de William Bradford, una lanza para cazar jabalís.

Tanto Ávila y Zúñiga como Núñez Alba refieren que llevaban venablos. Y el propio Ávila y Zúliga, cuando describe al Emperador - que después sería retratado por Tiziano - dice que llevaba en las manos una "medio hasta, casi venablo, en las manos".


Como se arman
Sono nella militia Thedesca caualli et fanti, li caualli sono tutti grossi et potenti, ma non destri al maneggio, et la maggior parte ombrosi et sboccati, li homini, che sopra quelli combatteno, parte sono armati di arme bianche dal capo alli piedi, che portano la lanza lunga, et questi si chiamano huomini d'arme, parte poi sono armati alla leggera, cioè mezzi armati ò di maglia ò di arme bianche, li quali portano chi vno et chi fino à tre archibusi picoli da roda, cioè archibusi, che si sbarrano senza foco, et portano anco una certa lanzetta longa circa un passa et mezzo, la quale non tengono in mano per l'ordinario, ma con il ferro posto in una uagina, che li pende dalla sella appresso l'arcione, et con l'hasta uerso il brazzo destro, talche commodamente possono sempre pigliandola adoperarla, et li armati di questo modo si chiamano Archibusetti. 

Como combaten
E buona questa cauallaria Thedescha, et molto forte per combattere stando insieme vnita et serrata , marchiando massime come la fa sempre con gran dissimo ordine , ma per far scaramuzze et slargarsi molto dalli sui squadroni, ne per far corrarie ò altra simil fattione, ne anco li armati alla leggiera sono molto atti, et se nelle scaramuzze della guerra passata li Archibusetti di nimici hanno amazzato molti delli nostri, massime Italiani, et presone alguni, et che delli loro pochi han patito, non e stato per la agilità ò valorosità sua, ne perche si slargassero dalli sui squadroni, ma per il troppo coraggio d'Italiani, et di alquanti ben pochi Spagnoli, li quali ardiuano andar correndo con li sui caualli fino presso alli lor squadroni, onde aueniua, che spesse uolte con li archibusetti molti erano feriti ò morti, et alcuni qualche uolta presi non si potendo cosi presto rettirare, haueuano anco li nostri molto disuautaggio, perche andauano alle scaramuzze disordinatamente et senza capo alcuno certo, che li commandasse, ne haueano mai vno squadron di nostri caualli à spalle, doue essendoli data la carica potessero sicuri ritirarsi, ne ui erano ordinati alcuni, che occorrendo douessero soccorrerli, oltra che, come ho detto, non essendoui capo ordinato, tutti uoleuano commandare, et niuno era obedito, per il che ciaschuuo uariamente et disordinatamente si gouernaua per il suo ceruello. Li nimici ueniuano sempre alle scaramuzze con li sui squadroni ordinati, spingendo fuori alcuni delli sui manco graui caualli, li quali non si allargauano però molto, et baueudo qualche carica, ouero si ritirauano subito nelli detti squadroni, oueramente da quelli erano soccorsi, et sempre ad vn suono di tromba ò segno di bandiera erano obedientissimi. 

Orgánica y sueldos
Hanno questi huomi d'arme et Arcibusetti Tbedeschi , che non tengono alcun di loro piu di un cauallo, di stipendio la piu parte 12 et alcuni 10 fiorini al mese, che sono da sei fin otto scudi, et è l'ordinario fra di loro, che ogni X ò 12 habbi un capo, il quale tira doppia paga, et per il portar delle bagaglie di essi 10 ò 12 li uien pagata vna carretta con quattro caualli, che uuol di spesa scudi 16 al mese. Vi è poi un capitano maggior del squadrone, che ha da I50 fin 250 scudi al mese, et altre regalie secondo la conditione sua, et il numero di caualli, che ha sotto di se, bora è maggiore et minore, ma per il piu di 300 in 400 caualli.



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