Soldados españoles en 1529-1530

La cabalgata del Emperador Carlos V en su entrada en Bolonia

El 28 de julio de 1529, se embarcaba Carlos en Barcelona para acudir a coronarse - con la corona de hierro de los reyes longobardos, y la de oro, propia de los césares - en Italia. Le acompañaban 8.270 soldados de infantería en 22 compañías, entre los cuales encontramos como tiradores los especialistas escopeteros y arcabucero, como la compañía de Diego de Andrade, de la que sabemos que tenía 279 hombres, de los cuales, 81 eran arcabuceros y 27 escopeteros.

La entrada solemne en Bolonia realizada el 5 de noviembre, fue objeto de numerosos relatos de testimonios presenciales, y al menos, de una serie de grabados, que aún no tan elaborados como los que se hicieron para la cabalgata posterior a la coronación, aportan, en sus dos hojas finales, información gráfica sobre los soldados españoles del César.

El texto que encabeza el folio 29 de la obra - el 31, siguiente ilustrado y último, carece de epígrafe - reza así:

Nel ultimo sono venuti, 6, bandiere di 
spagnoli li quali sono venuti co la ce- 
sarea maestà p mare li qualli vien sti- 
madi apresso 3000 , et veneno in or- 
denanza a 5 a 5 ,a chavalo et a pede. Et 
questo se fa notto a tutte le natione 
Stampata in venetia a di p.º luio. 

En el último vienen 6 banderas [compañías] de
españoles, los cuales han venido con la 
cesárea majestad por mar, los cuales son 
estimados en unos 3000, y vienen
en orden de 5 en 5, a caballo y a pie.
Y esto "se hizo notar" a todas las naciones.
Estampada en Venecia a primero de julio

Se asume como correcto el año de impresión de 1530.

Testimonios presenciales
Los relatos que nos han llegado - dada la importancia del evento - son muchos y variados, coincidentes o contradictorios, pero todos interesantes. Extracto un par de ellos.

La retroguardia di gente spagnuola era composta della compagnia di Don Pietro de Bovadilla di millecinquecento archibugieri ; di altrettanti quella di Don Giovanni, e di Don Pietro de Mendozza , armati di picche.

Por Quatrefages sabemos que en Barcelona se embarcó la compañía de don Pedro de Bobadilla, de 480 soldados, y la de don Pedro de Mendoza, de 294. Capitanes don Juanes había dos, de Luna y de Mendoza, y cualquiera de ellos podría ser el que entró. Evidentemente, no todos los soldados de una compañía eran de un arma, pero a la hora de marchar, se distribuían por armas - y naciones - y no por compañías: arcabuceros con arcabuceros, y piqueros con piqueros, aunque fueran de tres o seis compañías diferentes.

Ultimamente la fantaria spagnola venuta di Spagna con Sua Maestà; havendone lasciata una parte fori di la cita, rimase la più bruta, che invero é tuta poco bella. 

Para el testimonio precedente, aún habiendo dejado fuera de la ciudad acampada la infantería "piu bruta", las tropas españolas eran "poco bellas". Para el que sigue, por el contrario:

a la flne sei bandiere de spagnoli a cinquecento per bandiera,bella gente certo

fantaria detroguardia spagnola, archibusieri numero 400, bandiere 6, piche numero 900 

Otra relación de la entrada del Emperador en Bolonia indica que los soldados españoles eran 900 arcabuceros y 900 piqueros. Esta es una de las más detalladas, y parece razonable tomar la cifra como correcta.

Las estampas

En la primera [f.29] podemos ver a tres oficiales, seguidos de dos tambores, que conducen un grupo de arcabuceros, cerrados - en esta primera estampa, pues la segunda es continuación de ella - por dos tambores y uno o dos pífanos.

Los capitanes cubren sus cabezas con bonetes emplumados, se arman con coseletes con enormes gorgueras y portan jinetas en las manos. Las espadas - las de todos los soldados - se llevan a la moda de España: hoja larga y triangular, empuñadura en cruz y algo caídas, muy diferentes de las espadas de los lansquenetes alemanes, cortas, rectas, guardamanos en S, y llevadas casi horizontales.


En la segunda [f31] podemos ver un medio tambor y tres banderas - lo que sugiere que quizá falte una estampa intermedia entre ambas - y otro grupo de arcabuceros. Los abanderados portan coseletes; como los de sus capitanes, con imponentes gorgueras; dos con los cascos empenachados.



Arcabuceros y ¿escopeteros?

Los arcabuces - según identificación realizada por d.Michael Trömmer - son de estilo Nuremberg. La mayoría llevarían una sencilla llave, aunque en la segunda estampa - tercer arcabucero por la izquierda - podemos ver un arma sin llave; esta sería disparada con la ayuda de un hierro candente, o una mecha prendida sujeta a un aplicador [1] .

El cañón en el tramo próximo a la boca se acampanaría hasta tener un grueso notablemente superior al resto su parte final [2]. Podemos ver en la caja de los arcabuces las baquetas, y en su coz - lo que hoy denominamos culata, término entonces reservado para la pieza metálica que cerraba el cañón a terraja [a rosca], así como el espacio del cañón donde se recogía la pólvora - podemos ver unas cajetillas - muy apreciables en la segunda estampa - donde se guardaban utensilios de limpieza, así como tacos para el disparo.

En cada una de las dos estampas a los que nos referimos se pueden apreciar dos soldados con sendas horquillas de apoyo. En esta época, los arcabuces no eran los pesados hermanos mayores de 1560, los mosquetes, y se asume que normalmente serían usados sin horquilla, pero quizá habría alguna pieza mayor o se habría convenido que con una horquilla se facilitaba la precisión en el tiro.

Los soldados portan casco [celada] con una gran visera [sobrevista, sobrevesta o sobrevisera] y un guardanuca [3]  y cuanto menos, una gorguera, como armas defensivas. Puede que bajo la ropa llevaran una malla, pues fue normal su uso - incluso entre arcabuceros - hasta mediados de siglo.

De los escopeteros no podemos aportar nada: quizá estén aquí retratados - se aprecia alguna pieza más ligera que otras - quizá el escopetero sea el soldado con el arma que carece de llave para el disparo... Sigo con la duda.





Notas
1. Como se ve en la imagen que sigue, el arcabucero vestido de azul celeste aplicando la mecha sobre el fogón de su arcabuz. De una relación de la batalla de Pavía [1525], se recoge el testimonio del modo de disparar el ejército enemigo: y ellos no tiran á puntería, sino con la una mano tienen la escopeta, y con la otra ponen fuego atada la mecha á un palillo.



2. El acampanamiento de los cañones de arcabuz aquí representados quizá resulte excesivo, a particular interpretación del artista, pero podemos ver por ejemplo en la colección de Michael Trömmer dos piezas que dan idea de su forma real: una toscano-emilia, datada hacia 1525, y otra pieza de Nuremberg, datada en 1539. Veánse con atención los despieces de las armas.

3. Celadas como la que aparece en la Relación de Valladolid de 1558 - Inventario iluminado, de la armería personal de Carlos V; aunque esta pieza tiene orejeras u orejetas, y la guardanuca parece ser de la misma plancha lisa que el casco, y no de launas o laonas sobrepuestas. Se puede ver los remaches de sobrevista y orejera:



Bibliografía
Doble coronación de Carlos V en Bolonia, 22-24/II/1530, Vicente de Cadenas y Vicent. 1985
La revolución militar moderna. El crisol español. René Quatrefages, 1996

Enlaces externos
Investigaciones realizadas por el experto y coleccionista bávaro Michael Trömmer, que publica regularmente en  http://www.vikingsword.com/ 
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