Arcabuces, mosquetes y fusiles [las bocas de fuego en los últimos años de los Tercios]

En la Real Ordenanza de 18 de diciembre de 1701 que llaman de Flandes, respecto al armamento se indica, en su artículo 237, lo que sigue:

Mandamos , que en toda nuestra Infantería, de qualquier Nación que sea , no haya mas que de un genero de Armas, y de un mismo calibre, que será de diez , ò doce valas la libra; y habiéndose hallado por lo passado, que los Mosquetes de Vizcaya, y otros à mecha , eran muy embarazosos para la Guerra de Campaña, mandamos, que toda nuestra Infantería esté armada de Arcabuces con piedra.

No obstante, la misma ordenanza se refería al uso de mosquetes, así pues, parece que se continuaron usando ambas armas hasta el fin de la época de los Tercios - ya las últimas ordenanzas hablaban indistinta o simultáneamente de Tercios o Regimientos para referirse a las unidades.

Escuadrón ilustrado en el "Arte de esqvadronar y exercicios de infanteria" del maestro de campo Melchor Alcazar y Zúñiga, aprobado en 1701 e impreso en 1703, dedicado al rey Felipe V, mostrando piqueros en el centro, arcabuceros con sus armas al hombro en las guarniciones, y mosqueteros con los mosquetes apoyados sobre la horquilla en los costados y una primera hilera de soldados armados con partesanas

El uso de llaves de mecha se prolongó en el tiempo hasta el final de la época de los tercios. El mariscal de campo don Alvaro Navia Osorio, publicaba entre 1724 y 1727 [no he averiguado si hay alguna edición anterior] sus "Reflexiones militares" y en la parte que trataba de la guerra defensiva, comentaba, significativamente, lo que sigue:

El defecto de muy larga Linea de defensa para el fusil, puede también remediarse con tener en la Plaza buena porción de Mosquetes, poniéndoles llaves de fusil, para librarlos de los inconvenientes que tiene la Mecha en pegar fuego à las municiones del Soldado con las chispas, en no comunicarle al cévo con la lluvia, ò en perderse el mesmo Cévo con el viento quando la cazoleta se ábre, y antes que el fuego prenda.

Por un lado, vemos que las llaves de mecha continuaban existiendo en el siglo XVIII, y por otro, que los "viejos" mosquetes de mecha tenían mayor alcance que los fusiles:

Impreso en 1705, el tratado "Escuela militar de fortificacion ofensiva y defensiva, arte de fuegos, y de esquadronar", afirma que la línea máxima de defensa, fijada por el alcance del mosquete, quedaba asegurada no excediendo los 900 pies [1 pie = 1/3 de vara castellana; 900 pies = , pero dado que "el dia de oy, que los fusiles destierran con su conveniencia la pesadez del Mofquete , se pudiera estrechar más este espacio".

La llave de piedra había nacido en el siglo XVI, pero no se universalizaría su uso en la infantería - no así en la caballería, donde su uso en pistolas, arcabuces o carabinas fue inmediato, aunque posterior a la llave de rueda - hasta el último tercio del XVII, si bien algunas naciones fueron precursoras y otras, como el caso de la española, parece ser que estuvieron ajenas a la moda hasta avanzado el siglo.

Fusil

Para los franceses - cuanto menos, para Louis de Gaya el autor del "Traité des armes, des machines de guerre, des feux d'artifice" publicado en 1678 - fusiles y mosquetes eran armas de un mismo calibre y potencia, residiendo la diferencia en la llave, de piedra en áquel, de mecha en éste.

"Le mousquet est une Arme d'Infanterie, dont le canon est long de tres pieds & huit pouces & estant monté sunun fust de quatre pieds & huit pouces [...] La bale de calibre a huit lignes & demie de diametre, & la charge est d'une demie once & un gros de poudre de magazin".

El mosquete es un arma de infantería, con un cañón de tres pies y ocho pulgadas de largo, que se monta en un fuste de quatro pies y ocho pulgadas [...] La bala de calibre de ocho líneas y media de diámetro, y la carga es de una media onza de pólvora gruesa de munición".

La "línea" o "ligne" es una medida equivalente a 1/12 de pulgada o 0.2255cm. Así pues, este mosquete es de un calibre de 1.91675cm. En España era más común el denominar los calibres por bala de peso, así este calibre francés equivaldría a algo menos de onza y media [onza de libras castellana] lo cual supondría un mosquete ligero, pues los mosquetes de España eran de onza y media o dos onzas de libra.

En "Les travaux de Mars ou l'art de la guerre" [1684] se apunta a que el calibre será de ocho líneas, una bala pues, algo menor a la indicada por Gaya.

Vemos que el fusil es de igual calibre que el mosquete usado en las compañías de fusileros y granaderos de los ejércitos del rey Cristianísimo:

"Les Fusils dont on se sert presentement à 1' Armée , principalement dans les Compagnies de Fusiliers & de Grenadiers, sont du calibre & de la portée des Mousquets"
Pero tienen el problema - anunciado por Squarzifago - de las piezas móviles, o sea, de las llaves, que ocasionan más fallos, y por tanto hacen de ella un arma menos fiable:

"Les Fusils font plus sujets à manquer que les Mousquets, par le défaut des pierres & des ressorts"

Tal y como puede verse en la ilustración del "Traité des armes, des machines de guerre, des feux d'artifice" de Louis de Gaya publicado en 1678, mosquetes y fusiles franceses serían de igual envergadura, destacando en la imagen que el tirador lo hacía sin apoyar su arma en horquilla alguna.

El mismo libro nos da noticia de las armas españolas, que a juicio del autor - a la inversa nos lo confirmará Sebastián Fernández de Medrano años más tarde - usaban mosquetes más pesados:

le Mousquet encore une fois aussi pesant que le nostre , & d'un autre calibre , qu'ils ne peuvent tirer fans le poser sur une Fourchette

Así, el mosquete de la "Infanterie Espagnole" es más pesado y de otro calibre [mayor] el cual no pueden disparar los infantes españoles sin apoyarlo sobre una horquilla.

Mas la diferencia de calibre, según Medrano [expresada por escrito en 1699] no era demasiada [poco diferente á el de Biscaya] pero el mosquete de otras naciones "es mas ligero", y si, según Medrano, se adoptaran las fábricas extranjeras, "aunque tuviese su calibre algo menor, y en tal caso escusava el mosquetero la horquilla y qualquiera seria capaz de servir con el", con lo que la ventaja del ligero fusil era su facilidad de uso, pues cualquiera, y no sólo los hombres más fuertes, podrían usarlo, amén de que soslayando el empleo de la horquilla se ganaba en movilidad.

Detalle del grabado "Pasage de el Rey Nuestro Señor por Puente de Barcas, que se construyò sobre el Taxo para ir desde la Provincia de la Beyra, a la de Alentejo, el dia 30 de Mayo de 1704", donde podemos ver a soldados armados con fusiles. Es evidente que no todos los mosquetes, arcabuces y picas quedarían sustituidos por los fusiles con bayoneta del pie francés al día siguiente de publicar la ordenanza. 
Detalle de la " Escuela de Palas ò sea Curso mathematico" del ingeniero valenciano Joseph Chafrión, impresa originalmente en Milán en 1693. Los dos soldados de la izquierda parece que llevan armas ligeras.

Volviendo a la Ordenanza de 1701, el calibre indicado para el arma de fuego estandar que se ha de implementar para uso común de la infantería es de 10 o 12 balas la libra, esto es 46 o 38 gramos de pelota, lo que nos da un calibre en milímetros de 19,80, o 18,60, aproximadamente el calibre de "huit lignes & demie" o 19,16 mm postulada en el Traité des armes.
Así pues, finalmente y tras unos años, se optó por luchar a la moda de otras naciones, ya no con pesados mosquetes de mecha vizcaínos, sino con ligeros fusiles de llave de piedra a la manera francesa o europea.
Publicar un comentario en la entrada